
El parque Chacabuco fue diseñado por el ingeniero francés Carlos Tays (el mismo que creó el Jardían Botánico). El 15 de Mayo de 1903 se le impuso el nombre del barrio en el cual se encuentra ubicado y que hace referencia a la victoria del Gral. José de San Martín sobre los realistas en los Andes Chilenos, la batalla de Chacabuco, acaecida el 12 de Febrero de 1887.
El barrio Parque Chacabuco limita al Norte con el barrio de Caballito, al Sur con el barrio Nueva Pompeya, al Oeste con el barrio de Flores, y al Este con el barrio de Boedo. Las avenidas que bordean el parque son: al Sur la Av. Asamblea, al Norte la Av. Eva Perón, al Oeste la Av. Curapaligüe y al Este la calle Emilio Mitre. Tiene una superficie total de 170.359 m2; por lo que es considerado el tercer parque en superficie de nuestra ciudad.
En la foto vemos de izq. a der. a
Fabi Agüero y Luci Allende, alumnas de 1ro. “I” y además vecinas de
Parque Chacabuco


Allá por el año 1781, más precisamente el 8 de Marzo, se comenzaron a construir los edificios de la Fábrica Nacional de Pólvora, o “La Pólvora de Flores, o “El polvorín de Flores”, como se los conocía entre los lugareños, en tierras que pertenecían a Agustín Pesoa. En Enero de 1888 el Polvorín sufrió una gran explosión que lo destruyó casi por completo por lo que una resolución del Gobierno de la Ciudad, decidió que el Polvorín dejara de existir en ese lugar y se construyera allí un paseo público, para terminar con el peligro que esa fábrica representaba para el barrio.
En mayo de 1903, en la presencia de Julio A. Roca se inaugura el parque. En 1911 se habilitaron varias canchas públicas. En 1917, en torno al parque se construyeron las primeras casas municipales de Emilio Mitre.
Hasta fines de la década del 20 el parque estaba cerrado con alambres cubiertos de ligustrina. El acceso se realizaba por Asamblea y Emilio Mitre, donde había un gran portón que se abría todos los días para que pasara la gente. En el centro se encontraba un tambo donde se vendía leche recién ordeñada. De estilo muy campesino, eran muy pintorescos los vendedores ambulantes como el vendedor de pavos, que los llevaba caminando por la calle, ordenándolos con una varilla; el barquillero, que atraía la atención de todos haciendo sonar su triangulo y, bajo la expectativa de la ruleta, otorgaba la cantidad de barquillos de acuerdo al número acertado; los maniseros con su chimenea; los organilleros con las cotorras de la suerte, y las ferias francas o municipales.
(FOTO ACTUAL ASAMBLEA Y EMILIO MITRE)

En la década del 30 un sector del parque es transformado al estilo del rosedal de Palermo, tal como vemos en la imagen.
(FOTO
ACTUAL)
En 1940 se inaugura el Natatorio Municipal. Allí se construyen dos piletas de natación, una perteneciente al Parque Chacabuco y otra al Parque Patricios, el diseño en forma de T, permite que las dos piletas separadas por una baranda de hierro puedan unirse convirtiéndose en un natatorio de 50 metros, apto para competencias oficiales y exhibiciones. A continuación presentamos la vista del mismo:
(FOTO
ACTUAL)
En 1954 Aparecen los juegos y las hamacas que están sobre la Av. Asamblea. En 1958 se inaugura oficialmente la Pista de Atletismo de 400 metros (actualmente en uso)
En 1960 se instala la colorida calesita de “Tatin”, en la foto siguiente podemos ver la calesita y de su creador en una imagen previa a su fallecimiento.
Para finalizar reseñamos los últimos acontecimientos que registramos del parque: en 1962 hubo un enfrentamiento entre azules y colorados quienes deciden tomar el parque, luego a fines de la década del 70 se comienza a construir la autopista 25 de Mayo.
(Vean a continuación la nota “Dando vueltas” sobre la historia de la maravillosa calesita y su creador. Esta información fue relevada del Diario Clarín de fecha 20 de noviembre de 2009)

GRAN FIESTA EN HONOR A LOS “TATIN” RAVELLO.
Los vecinos de Parque Chacabuco rindieron homenaje a los fundadores de su célebre calesita.
La calesita de Tatín (una de las mas célebres de la ciudad de Buenos Aires) fue fundada en el año 1960 por Agustín Ravello, un jockey que ya pintaba calesitas. Tatín, hijo, con sus 20 años de edad, dejó su trabajo de ordenanza en el Diario La Nación para acompañar a su padre en el emprendimiento.
El apodo de Tatín lo heredaron del cómico chileno Tito Cifuentes, quien por aquella época trabajaba en la televisión argentina y tomó el padrinazgo de la calesita.
Una de las cosas que más sorprendieron fue que, en aquella época, los caballitos se hacían de madera, pero Agustín comenzó a utilizar fibra de vidrio. Al principio eran muy modestos pero poco a poco le construyó nuevos componentes. En efecto el carrousel se distingue por la belleza de sus juegos, más grandes y realistas que los convencionales: un tren con locomotora y varios vagones, un módulo espacial y una lancha donde cabe una docena de chicos y mucho más.
Tatín hijo, concibió una iniciativa digna de elogio: en un espacio de sus instalaciones armó una biblioteca circulante para los chicos. Pero esta no es su única iniciativa solidaria: ante la crisis económica, las escuelas del barrio –previa coordinación- concurrían (y aún lo hacen) a la calesita de manera gratuita.
El mundo afectivo de los Ravello tiene un fuerte lazo con su carrusel, Tatín hijo decía: “Me gusta la posibilidad de darles una alegría a los chicos. Este es un lugar que quiero. Aquí enterré las cenizas de mis padres y espero reposar junto a ellos el día que muera”.
Por todo esto los vecinos del Parque Chacabuco rindieron homenaje a sus amados calesiteros; en una fiesta llena de alegría, entre juegos, manzanas con pochoclo, payasos callejeros y risas de niños recordaron una vez más que a las calesitas como a las plazas hay que cuidarlas. Ellas son parte de la infancia y si cuidamos a los niños y su infancia recuperamos el futuro acercándonos al ideal de sociedad que queremos. Una sociedad con memoria.
Fuente consultada: Diario Clarín
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Como un sub-barrio de Parque Chacabuco, y a escasas cuadras del parque mismo, se encuentra el llamado barrio Cafferata, el segundo construido oficialmente para familias obreras en el país.
Veamos su historia: en 1915 la llamada “Ley Cafferata” impulsada por el diputado Juan F. Cafferata creó la Comisión Nacional de Casas Baratas, que procedió a la construcción de 161 casas individuales, conjunto habitacional conocido bajo el nombre de “Barrio Cafferata”, delimitado por las Avenidas José Maria Moreno y Asamblea y las calles Estrada y Riglos. Su construcción comenzó en 1918 y fue inaugurado en junio de 1921. La planificación original estimó una población total de 3.000 habitantes.

Eran los tiempos en que Buenos Aires sufría escasez de casas debido al cese de la construcción debido a la primera Guerra Mundial. Las viviendas existentes eran en su mayoría antiguas y ocupaban demasiado espacio en relación con su capacidad habitacional. Los arquitectos reprodujeron los “chalets de campo” que construían los ingleses en los suburbios de Buenos Aires que son de dos tipos: la casa individual o separada y, las gemelas o semi-separadas; en ambos casos, de dos plantas. Todas las casas son de mampostería, con estuco y tejas de techos españolas y francesas. Tienen un pequeño jardín al frente de la breve vereda y otro más amplio al fondo y mosaicos en damero, blancos y negros. Algunas poseen tres dormitorios, la mayoría dos.

Vista de las casas sobre uno de los límites de José Maria Moreno.

En el centro del sub-barrio se inauguró el 25 de mayo de 1930 la escuela “Antonio A. Zinny” Nº 22 del distrito escolar 8vo. Con paredes color ocre y techos de tejas rodeada de numerosos palos borrachos, palmeras, pinos, álamos, la escuela cuenta con dos plantas y dos anexos.
Hoy a pesar de muchos intentos de modernización, todavía muchas de estas viviendas mantienen su identidad.
Las calles de Caffetara y las de Butteler son de las pocas que aun conservan sus adoquines dentro de lo que es Parque Chacabuco, el sub-barrio Cafferata es de las zonas más cotizadas del barrio Parque Chacabuco.
Con esto nos despedimos esperando que hayan disfrutado de este recorrido junto con nosotras y los invitamos a conocer este barrio.